Nuestra Señora de la Soledad es una obra de la Semana Santa de Plasencia, realizada por el escultor Luis Salvador Carmona en 1764. Siempre ha estado al culto en el templo dominico de San Vicente Ferrer. En la década de los ochenta del Siglo XX fue repasada, tratada y limpiada en Valladolid por el restaurador D. Mariano Nieto Pérez.