Santo Sepulcro
El Santo Sepulcro es una de las imágenes más importantes de la Semana Santa de Plasencia. Se trata de una talla yacente del siglo XVI, de autor desconocido, elaborada completamente en corcho policromado y sorprendentemente bien conservada. Esta singularidad la convierte, posiblemente, en una pieza única en el ámbito escultórico religioso.
En la década de los ochenta, la imagen fue limpiada por D. Mariano Nieto Pérez, restaurador del Museo Nacional de Escultura de Valladolid, quien quedó profundamente sorprendido, pues jamás había visto una talla de estas características.
Hasta hace no mucho tiempo, el Cristo yacente era presentado como si descansara en una cama, cubierto con una magnífica colcha de raso bordado traída de Filipinas por el médico placentino D. Ezequiel Delgado.
Durante el siglo XVIII, se le colocó una peluca de pelo natural, ocultando el cabello tallado de la imagen. La urna barroca en la que reposa la talla data del siglo XVII y destaca por su exquisito trabajo artesanal. Las zonas doradas están realizadas con pan de oro de 24 quilates.
El autor de la urna también permanece en el anonimato, aunque debió de poseer una gran habilidad, ya que ideó un sistema de iluminación interna con velas ocultas tras cristales translúcidos, que permitían el paso de la luz sin revelar su origen. Además, el humo y el calor salían por unas ingeniosas chimeneas invisibles, perfectamente integradas en los remates y ornamentos barrocos que coronan la urna.
Desde su creación, tanto la talla como la urna se conservan en perfectas condiciones. En la segunda década del siglo XX, se le instaló un sistema de iluminación eléctrica y, posteriormente, se le realizó una limpieza con tratamiento de desinsectación, también llevada a cabo por el restaurador D. Mariano Nieto Pérez.